martes, 1 de febrero de 2011

PERSIANA



Mucho es lo que sucede cuando no estamos ahí.
Muchos árboles, no sólo aquél famoso, caen en el bosque
uno tras otro. Nosotros no lo vemos, pero algo lo ve,
o alguien, una forma distinta de alguien,
un modelo molecular diferente, o entidades
ni siquiera formadas por moléculas; o nada, nadie:
pero algo tiene lugar, tiene espacio,
                                       está presente, ausente,
de regreso. Mucho entra y sale por las ventanas abiertas
mientras nuestra atención está en otra parte,
así como el alma a veces entra y sale del cuerpo.
Solíamos saberlo todos,
pero hace cien años o más
estamos perdiendo los recuerdos, mudando el pelo
como animales o plantas enfermos.
De todos modos las cosas pasan,
tanto si estamos atentos como si
la puerta del garage se cierra a control remoto sobre
nuestras apreciaciones y las corta, las desconecta -.
Somos animales y plantas enfermos.
No estamos bien, y mientras apartamos la vista
del otro lado de esa guillotina o por
la hendija del día abierta con desdén bajo la persiana,
un brazo muy fuerte y luminoso se extiende o
desde un lugar insospechado, en nuestro propio cuarto
donde esperaba con paciencia, nos alcanza.
Y aunque no tenga nada que ver con nosotros,
y aunque no podamos comprender sus designios,
de cualquier modo nuestra condición cambia :
las células se mueven,  un crujido de gasa apenas audible
aletea entre los libros cerrados, caen una o dos
hojas y, si somos honestos,
al leerlas advertimos que no estábamos soñando
sino que una vez más estábamos siendo testigos.





WINDOW-BLIND

Much happens when we’re not there./ Many trees, not only that famous one, over and over,/ fall in the forest. We don’t see, but something sees,/ or someone, a different kind of someone,/ a different molecular model, or entities/ not made of molecules anyway; or nothing, no one:/ but something has taken place, taken space,/ been present, absent,/ returned. Much moves in and out of open windows/ when our attention is somewhere else,/ just as our souls move in and out of our bodies sometimes./ Everyone used to know this,/ but for a hundred years or more/ we’ve been losing our memories, moulting, shedding,/ like animals or plants that are not well./ Things happen anyway,/ whether we are aware or whether/ the garage door comes down by remote control over our/ recognitions, shuts off, cuts off – ./ We are animals and plants that are not well./ We are not well but while we look away,/ on the other side of that guillotine or through/ the crack of day disdainfully left open below the blind/ a very strong luminous arm reaches in,/ or from an unsuspected place, in the room with us,/ where it was calmly waiting, reaches outward./ And though it may have nothing at all to do with us,/ and though we can’t fathom its designs,/ nevertheless our condition thereby changes:/ cells shift, a rustling barely audible as of tarlatan/ flickers through closed books, one or two leaves/ fall, and when we read them we can perceive,/ if we are truthful, that we were not dreaming,/ not dreaming but once more witnessing.

 


(From "Breathing the water", New Directions Publishing Corporation, 1987)









3 comentarios:

Zylbiah Gatera dijo...

Siempre es un placer lerla

catalina boccardo dijo...

me gusta mucho

Sandra Toro dijo...

Es cierto. No hago más que leerla con uds. Gracias por pasar.