miércoles, 13 de enero de 2010

LOS TIBURONES


Y el último día aparecieron los tiburones.
Primero las aletas, negras, inocentes,
como una advertencia. El mar se vuelve
siniestro, ¿están por todas partes?
Te digo que cortan dos metros de agua.
¿Ya no es el mismo mar?, ¿no podemos
meternos a jugar?
A mí me gusta claro, pero no
demasiado sereno, con suficientes olas
para hacerme volar. La primera vez
que me atrevía a nadar adonde no hago pie.
Era el atardecer cuando llegaron, la hora
en que un brillo de cobre aquieta un mar
no tan oscuro para un rayo de luna, pero tan claro
como para verlos bien. Negro
el ascenso brusco de las aletas.


Versión en castellano de Sandra Toro





The Sharks

Well then, the last day the sharks appeared. / Dark fins appear, innocent / as if in fair warning. The sea becomes / sinister, are they everywhere? / I tell you, they break six feet of water. / Isn’t it the same sea, and won’t we / play in it any more? / I like it clear and not / too calm, enough waves / to fly in on. For the first time / I dared to swim out of my depth. / It was sundown when they came, the time /
when a sheen of copper still the sea, / not dark enough for moonlight, clear enough / to see them easily. Dark / the sharp lift of the fins.





©Denise Levertov (Collected Earlier Poems 1940-1960, New Directions Publishing Corporation, 1979). 

























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