sábado, 22 de enero de 2011

LA PARED DEL JARDÍN


Ladrillos de la pared,
mucho más viejos que la casa –
traídos, según creo, de una granja
demolida cuando hicieron la calle –
Ladrillos angostos de otro siglo.


Aunque con su paneles y parapetos,
una modesta pared detrás de las flores –
rosas y  malvas, las vainas
plateadas del lupín, los dulces
flox, y la lavanda
gris –
Anónima –
hasta que descubrí
sus colores despertándola
con el chorro de la manguera
sobre verrugas y cicatrices –

un rojo brumoso, un
amarillo maíz y un malva
hecho de pequeñas sombras, brotaron
del discreto marrón seco –
arquetipo
del mundo siempre un paso
más allá del mundo, que no se puede
buscar, que sólo
cuando la vista se pierde,
puede encontrarse.


 

The Garden Wall

Bricks of the wall,/ so much older than the house -/ taken I think from a farm pulled down/ when the street was built -/ narrow bricks of another century.// Modestly, though laid with panels and parapets,/ a wall behind the flowers -/ roses and hollyhocks, the silver /pods of lupine, sweet-tasting/ phlox, gray/ lavender -/ unnoticed -/ but I discovered/ the colors in the wall that woke/when spray from the hose/played on its pocks and warts -/ a hazy red, a/ grain gold, a mauve/ of small shadows, sprung/ from the quiet dry brown -/ archetype/ of the world always a step/ beyond the world, that can't/be looked for, only/ as the eye wanders, /found.


 (From "Poems 1960-1967". New Directions Publishing Corporation, 1983)









domingo, 16 de enero de 2011

DESDE ABAJO



Ando entre los tobillos
de los Ancianos del bosque, piso
su cubierta húmeda de musgo,
el manto de su blanda alfombra parda.
Allá arriba, sus brazos se enlazan
muy abiertos u ondulan --

lo que ellos saben, los
dilemas y enseñanzas que intercambian,
son para mí desconocidos como los pensamientos
de los adultos cuando en la infancia merodeaba
en un claro bajo techo
entre piernas y pies humanos y las enormes patas
labradas de la mesa,

la mente de las personas y la mente de los árboles,
igual de remotas, mi atención de entonces
colmada de sensaciones y la actual
absorta en la hoja y la corteza al nivel de la mirada
y en mis propias ideas, pero a veces
impulsada a mirar y mirar hacia arriba: y preguntarme
qué es lo que se alza por encima de mí
tan lejos en la luz.






FROM BELOW

I move among the ankles/ of forest Elders, tread/ their moist rugs of moss,/ duff of their soft brown carpets./ Far above, their arms are held/ open wide to each other or waving – // what they know, what/ perplexities and wisdoms they exchange,/ unknown to me as were the thoughts/ of grownups when in infancy I wandered/ into a roofed clearing amidst/ human feet and legs and the massive/ carved legs of the table,// the minds of people, the minds of trees/ equally remote, my attention then/ filled with sensations, my attention now/ caught by leaf and bark at eye level/ and by thoughts of my own, but sometimes/ drawn to upgazing – up and up: to wonder/ about what rises/ so far above me into the light.




(De “This Great Unknowing. Last Poems”
New Directions Publishing Corporation, 2000)







viernes, 7 de enero de 2011

SECRETO A VOCES



Quizás un día me permita
acercarme a la montaña —
oír las corrientes que bajan,
acostarme en una pradera en flor, y hasta
tocar la nieve con la mano.
O quizás no. No tengo necesidad de hacerlo.
Ya visité otras cumbres.
A esta no creo que haya que conocerla
escrutando de cerca, por el contacto de la mano o el pie 
ni del cuerpo extendido entero; ni por
conducta familiar alguna, o relación
con su geología o los estigmas de las rutas
que el hombre talló en sus flancos.
El poder de esta montaña está
en el secreto a voces de su remota
aparición, bajorelieve plateado
que va y viene como la luna en el horizonte,
siempre más alta y solitaria de lo que recuerdo.



OPEN SECRET

Perhaps one day I shall let myself/ approach the mountain—/ hear the streams which must flow down it,/ lie in a flowering meadow, even/ touch my hand to the snow./ Perhaps not. I have no longing to do so./ I have visited other mountain heights./ This one is not, I think, to be known/ by close scrutiny, by touch of foot or hand/ or entire outstretched body; not by any/ familiarity of behavior, any acquaintance/ with its geology or the scarring roads/ humans have carved in its flanks./ This mountain’s power/ lies in the open secret of its remote/ apparition, silvery low-relief/ coming and going moonlike at the horizon,/ always loftier, lonelier, than I ever remember.



(de "Evening Train" New Directions Publishing Corporation, 1992)








UN DON



Justo cuando te parece que sos
nada más que una red endeble
de preguntas, te son dadas
las preguntas de los otros para sostener
en el vacío de tus manos,
huevos de pájaro cantor que aún pueden incubarse
si les das abrigo,
mariposas que abren y cierran
en el hueco de tus palmas, confiando en que no harás
daño a su piel centelleante, a su polvo.
Las preguntas de los otros te son dadas
como si fuesen respuestas
a todo lo que preguntas. Sí, tal vez,
tu respuesta sea este don.



A GIFT

Just when you seem to yourself/ nothing but a flimsy web/ of questions, you are given/
the questions of others to hold/ in the emptiness of your hands,/ songbird eggs that can still hatch/ if you keep them warm,/ butterflies opening and closing themselves/ in your cupped palms, trusting you not to injure/ their scintillant fur, their dust./ You are given the questions of others/ as if they were answers/to all you ask. Yes, perhaps/ this gift is your answer.




(de “Sands of the Well” New Directions Publishing Corporation, 1996)






domingo, 2 de enero de 2011

GARZA


I



San Simón Garza,
parado, parado, parado
en su pilar junto a la costa,
hábilmente, de pronto,
hunde la cabeza y bebe
tres, cuatro
y más veces, el legato
arabesco de su cuello,
la cabeza pequeña, casi de serpiente,
blandamente una con su tallo flexible.
El cuerpo y las patas larguísimas
ni un centímetro se mueven.
El hambre,
la sed, el mandato
son olas que lamen su superficie
y que su paciencia absorbe.
para él no transcurre el tiempo,
lo tiene todo, como el lago
pleno e inmóvil, se sumerge y cae
sobre su pez cuando quiere.



II




Elegante y gris, la garza azul
se alza de su quietud perfecta con alas desplegadas,
de costado
da unos cuantos aletazos
arrastra las patas por el lago y vuelve
a elevarse en círculo
de señal a señal (los postes
que indican cuánto más abajo queda el fondo)
elige:
y aterriza en el muelle flotante donde se agrupan las gaviotas --
príncipe esbelto que baja del castillo a caminar,
orgulloso y desgarbado, por el mercado del pueblo,
mientras aldeanos a rastras
interrumpen sus tratos
y lo miran con recelo.



Heron I

St. Simon Heron,/ standing, standing, standing/ upon his offshore pillar,/ suddenly, subtly/ dips his head to drink,/ Three, then a fourth,/ and more times, that legato/ arabesque of the neck,/ the small head almost a serpent's,/ smoothly one with its flexible stem./ Body and tall legs/ move not an inch./ Hunger,/ thirst, fulfillment/ are ripples that lap his surface;/ his patience absorbs them./ Time does not pass, for him;/ it is the lake, and full, and still,/ and he has all of it, and wades to strike/ when he will upon his fish.


Heron II

Elegantly gray, the blue heron/ rises from perfect stillness on wide wings,/ flies a few beats/ sideways,/ trails his feet in the lake,/ and rises again to circle/ from marker to marker (the posts/ that show where the bottom shelves downward)/ choosing:/and lands on the floating dock where the gulls cluster--/ a tall prince come down from the castle to walk,/ proud and awkward, in the market square,/ while squat villagers/break off their deals/ and look askance.





(de  “The Evening Train”. New Directions Publishing Corporation, 1993)